La Paita de Manuela Sáenz

Paita - Perú

Contemplo la bahía de Paita-Perú, en toda la intensidad de su portentosa belleza; el mar es un espejo quieto que apenas se estremece al paso de los gigantes buques mercantes, los pelícanos cabecean en las mínimas olas.   Sobre él brilla el sol en todo su esplendor y en la lejanía infinita parecen confundirse cielo y mar en un azul intenso que adivina el misterio profundo de los océanos.

Esbeltas y tímidas palmeras resguardan la adorada playa, mientras el murmullo de la ciudad parece ir creciendo a medida que nos acercamos. El audaz edificio de la antigua aduana con sus portones de madera indomable y su torre coronada de gaviotas, se defiende tenaz frente a la insidia del sol, el viento y el olvido, mientras la floración púrpura del parque central desafía al calor intenso que se filtra por las calles.

Es la Paita de Manuela Sáenz, la que le dio amor y cobijo en los últimos y más duros años de su vida, la que conserva su huella de luna nueva. Es la Paita que recorrió Simón Rodríguez, el maestro de Bolívar; es la Paita que amó Ricardo Palma y ensalzó Pablo Neruda; es la Paita que recibió a Garibaldi. Es la Paita de hoy y ayer única, soberbia y tan bella como el sueño de una América unida y es la Paita que muy dentro de mí alma se conserva y despierta en canto de alondra cada mañana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s