EL ÁRBOL DE ORO

La majestad del árbol surge desde sus raíces, las íntimas, las imponderables, las que absorben los recónditos jugos de la tierra. La brillantez de sus hojas besadas por el sol, las vivificadas por el rocío de las madrugadas, las estremecidas por el helado rocío de la madrugada las hace únicas e inolvidables. Es el árbol de oro que madruga en cada corazón cuando la vida nos crucifica y nos golpea y nos arrastra y nos hace sentir indefensos y olvidados. Es el árbol de oro que nos vino en cada palabra de amor de nuestros padres, en la solidaridad de los amigos, en la recia y tierna presencia de los hijos y que nos obliga a ser lo que en verdad somos, el poderoso árbol de oro, niebla y luz que todos los días se eleva al cielo y conversa con la eternidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s